En este sentido, continuó diciendo que "el año 2024 se cortó la sequía, pero tuvimos inundaciones, con lo cual el efecto es prácticamente el mismo. Y en el 25 pasó exactamente igual. La primavera del 25, donde no hubo fuertes lluvias, hubo sequía. Es decir, la verdad, el clima está jugando muy mal para la producción ganadera. Esto hace que, si bien varía la situación y el consumo de carne vacuna por el resultado en el 25 aumentó, no demasiado, pero aumentó el 0,5%. Es decir, estamos consumiendo 49 kilos y medio de carne vacuna por habitante y por año".
"Y como la productividad de la carne porcina y de la carne aviar es mucho más eficiente que la productividad de la carne vacuna, es decir los precios son realmente muy dispares. Con el valor promedio de un kilo de carne vacuna se compran 4 kilos de pollo o se compran 2 kilos y medio de cerdo. En una Argentina que macroeconómicamente viene complicada desde hace muchos años, no estos dos últimos años, sino desde hace muchos años por muy malos manejos de, fundamentalmente de la presidencia de Fernández, con Massa como Ministro de Economía. Bueno, genera esta pérdida de poder adquisitivo del salario, de los ingresos en general, y bueno, el consumo cae en todos los rubros. Uno de ellos es el rubro alimentos y bebidas."
Schiariti dijo además que "es muy difícil hacer futurología cuando la política no está demasiado estabilizada y cuando el factor clima es un enorme interrogante, es difícil predecir qué puede llegar a ocurrir. Por lo que nosotros vemos, si la incidencia del factor climático no es tan preponderante como ha sido en estos últimos 3 años, lo que nosotros esperamos es que los precios se mantengan firmes, recuerden que hemos firmado o estamos firmando un convenio con Estados Unidos que nos permite aumentar la cuota de 20.000 toneladas con un arancel de 45 dólares por tonelada, es decir, prácticamente nada, elevarlo a 100.000 toneladas, es decir, multiplicamos por 5 esa cuota. Y eso no solo nos va a permitir vender más carne y en realidad aclaremos primero una cosa, Estados Unidos está tomando esta medida no porque quiera ayudar a la Argentina, está tomando esta medida porque necesita carne magra, los norteamericanos producen una carne con más del 30% de grasa y el 60% de la carne que se consume en Estados Unidos es hamburguesa, y la hamburguesa tiene límites a los niveles de grasa en todos los países del mundo que no se puede superar el 20% del tenor graso de una hamburguesa. Los países del primer mundo, los países serios cumplen con esa norma porque si no les puede costar el cierre de la fábrica o sanciones. Entonces Trump nos beneficia de manera indirecta por la necesidad que tiene de tener carne magra para que el precio de la carne que consumen en Estados Unidos no se vaya a las nubes".
"Esto a nosotros nos beneficia por dos motivos, para empezar, los beneficiados en esta necesidad que tiene Estados Unidos de carne magra somos Argentina, Brasil, de alguna manera Uruguay, aunque es muy poca la incidencia porque es poca la hacienda que tiene Uruguay, la India que produce cebú y tiene carne muy magra, porque así es el cebú, y entonces entre este conjunto de países seguramente vamos a poder solucionarle el problema a Estados Unidos."
"Seguramente va a ocurrir que los precios que está pagando China vienen bajando desde el año 23, porque ellos también tienen problemas climáticos, ellos también tienen problemas de precios que están empezando a preocupar a los chinos. Entonces se está pagando menos la tonelada de carne de vaca que le mandamos nosotros, la mayoría de lo que se manda a China es vaca. Argentina o los industriales argentinos tendrán otro destino posible para esa vaca de lo que antes llamábamos vaca manufactura o vaca conserva ahora la llamamos vaca china, y entonces en función de esto, Argentina hoy va a tener, a partir del momento que se ponga en marcha ese acuerdo, va a tener la posibilidad de tener dos compradores y entonces poder manejar un poco los precios y que China no tenga la exclusividad de poner el precio en lugar de discutir el precio con los vendedores."
Finalmente, remarcó que "hacer futurología en un sector en el que hay tantas variables, es realmente atrevido, es como jugarse demasiado. Yo lo hago porque tengo muchos años en el sector y no lo hago con ninguna intención de beneficiar a nadie, pero a mí me da la sensación que con el achicamiento del stock que estamos teniendo, si no aumentamos la cantidad de carne que producimos en el año, seguramente va a haber faltante de carne en el mercado interno, porque el mercado, si bien los consumidores, si bien no mejoraron de manera significativa sus ingresos, se empezaron a acostumbrar a los valores del precio de la carne y van a seguir consumiendo carne, porque es una de las cosas que los argentinos hemos hecho toda la vida, da toda la sensación que es muy posible que la oferta se reduzca por los problemas climáticos que mencioné de los últimos 3 años, y las inundaciones tienen o muestran una ventaja, son mejores que la sequía porque si bien no hacen pasto de buena calidad, hacen volumen de pasto, y entonces los productores ganaderos están reteniendo un poco de hacienda para agregarle más kilos antes de mandarlos a un corral, porque esos son kilos más baratos digamos, por no decir gratis, el pasto está en el campo, los animales están en el medio del agua con el pasto y comiendo aumentan, menos de lo que aumentan dentro de un corral, pero aumentan, y entonces son kilos que al productor ganadero prácticamente no le cuesta".