La referente destacó que, frente a la falta de respuesta del Estado, los prestadores realizan esfuerzos extraordinarios para garantizar la continuidad de las prestaciones. ?Por ejemplo, en el caso de una niña cuya obra social no autorizó 20 sesiones de terapias esenciales, le brindamos cuatro sesiones y las otras las becamos nosotros, con insumos como lavandina o papel higiénico?, señaló.
Kriscovich explicó que, junto con otras asociaciones, planean repetir la estrategia de visibilización que llevaron adelante en 2022: colocar una ?carpa? de protesta por tiempo indeterminado hasta recibir una respuesta del Estado. ?Parar un día y visibilizar unas horas no alcanza. Creemos que esta medida es necesaria porque ya agotamos todas las instancias burocráticas?, afirmó.
La referente enfatizó que la crisis no solo afecta a los prestadores, sino también a las familias y a los transportistas que dependen del traslado diario de los pacientes. ?Si no hay cómo trasladar a los chicos, el programa se vuelve insostenible?, dijo, y alertó que la situación de vulnerabilidad social y económica de las familias se agrava cada día.
Finalmente, Kriscovich destacó que, pese a las dificultades, los prestadores mantienen su vocación de servicio. ?No queremos que los chicos se queden sin sus prestaciones. Hacemos todo lo posible, pero necesitamos que el Estado cumpla con su parte?, concluyó.